Orden y uso correcto de los pedales del coche

Los pedales del coche y el volante son los elementos principales para controlar los vehículos. Los primeros sirven para controlar el movimiento del vehículo: iniciar la marcha, detenerla, aumentar la velocidad o disminuirla. Mientras, el segundo, nos ayuda a dirigir el vehículo en la dirección que deseamos.

Como ya te hemos contado en varias ocasiones en Autofit, usar correctamente los tres pedales (en el caso de coches con cambio manual) es muy importante pues ayuda a evitar averías, además, de que un uso correcto de los pedales nos permite circular de forma segura y eficiente.

Por todo ello, como recuerda la Dirección General de Tráfico (DGT) en la revista ‘Tráfico y Seguridad Vial’, conviene saber cómo utilizarlos de forma adecuada.

¿Cual es el orden en la posición de los pedales?

En los automóviles de cambio manual encontramos tres pedales, mientras que en automáticos sólo dos. En el caso de los automáticos siguen el mismo orden pero sin el pedal de embrague.

Sentados en posición de conducción y de izquierda a derecha encontramos primero el pedal de embrague, segundo el pedal de freno y tercero el acelerador a la derecha de todo.

¿Cómo funcionan los pedales?

Como decíamos, en los vehículos con caja de cambios manual nos encontramos acelerador, freno y embrague.

El primero regula el paso de carburante a los cilindros para adecuar la potencia del motor. Por tanto, su uso determina la velocidad, la aceleración y el consumo.

En cuanto al pedal del freno, este permite detener el vehículo, adecuar su velocidad y mantener la distancia de seguridad con otros vehículos.

Por último, el embrague acopla y desacopla el motor a la caja de velocidades. Se usa para cambiar de marcha, pisándolo hasta el fondo y soltándolo suave y progresivamente.

¿Cómo usar el pedal de embrague?

En el manejo del pedal de embrague también es importante dominar el ‘punto de fricción’ —disco de embrague y volante de inercia conectan y se transmite el movimiento— para controlar el vehículo al iniciar la marcha en pendientes ascendentes pronunciadas, en estacionamientos y realizar una conducción cómoda y suave.

Un defecto habitual es no pisar el pedal de embrague a fondo y esto lleva a deteriorar el sistema. De este modo, un mal uso de este pedal puede provocar averías a lo largo de todo el sistema, desde la propia caja de cambios (holguras, engranajes defectuosos…) como en el cable o el propio embrague, lo que supone averías cuya solución no será barata.

¿Cómo utilizar el pedal de freno?

Los expertos en conducción subrayan que el freno debe usarse en su justa medida, sin excesos, con suavidad, aplicando la presión necesaria. Adquirir ese ‘tacto’ al pisar el pedal es útil en frenadas importantes y para hacer cómoda la marcha a sus pasajeros. Por otra parte, el pedal de freno es actualmente el más asistido por ayudas electrónicas, que actúan tanto si se usa por exceso como por defecto.

Por su parte, un mal uso del pedal del freno puede desembocar en averías especialmente por un desgaste prematuro de pastillas y discos, así como del líquido de frenos. Del mismo modo, un uso excesivo y continuado puede provocar el efecto ‘fading’. Por no hablar que frenazos bruscos que pueden dañar los neumáticos, los amortiguadores…

¿Cómo utilizar el pedal del acelerador?

Para manejar el acelerador con eficacia es necesario saber cuándo y cuánto pisarlo. En ocasiones, su ‘no uso’ también es un uso seguro e inteligente: si levantas un poco el pie del acelerador antes de llegar a curvas, retenciones y semáforos en rojo, reducirás el uso del pedal freno, así como el consumo de combustible.

Por último, el uso inadecuado del pedal del acelerador puede provocar daños en multitud de componentes del motor, pues, como decíamos, es el encargado de regular la fuerza que llega del motor a las ruedas. Así, los acelerones pueden dañar desde las válvulas, pistones, inyectores… hasta el catalizador o el propio escape.

Conclusiones y recomendación Autofit

Ya te contamos que algunos malos hábitos con tu coche pueden salirte muy caros y varios de ellos tienen que ver con el mal uso de los pedales. Por eso, realiza una conducción adecuada a cada circunstancia, respetando las normas, para poder anticiparnos ante cualquier imprevisto sobre el asfalto.

De la misma forma, presta a tu coche toda la atención que se merece. Esto se traducirá en una mayor vida útil, además de una mayor seguridad para ti y los tuyos en carretera

Confía en los profesionales, trabajamos día a día para seguir siendo tu mejor opción a la hora de reparar o mantener tu coche en perfecto estado.

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